viernes, 24 de octubre de 2008

Dispositivos Informativos

La necesidad de recibir información es indispensable para que el usuario controle el sistema; la retroalimentación que recibirá, la cantidad y calidad de información, su cadencia, la forma en que la recibe, etc. determinarán la calidad de la respuesta que éste podrá realizar.
Atendiendo al canal por el que se recibe la información, generalmente la visión es el sistema detector por el cual el usuario recibe más del 80% de la información exterior. De los otros sistemas de recogida de información, sólo la audición y el tacto aparecen significativamente, ya que tanto el gusto, como el olfato, son canales poco utilizados en el medio laboral, excepto casos muy concretos, como catadores, narices (perfumistas), etc.
A la hora de diseñar cualquier mando o control o algún dispositivo informativo, tendremos en cuenta el tipo de información que se ha de percibir, los niveles de distinción y comparación, la valoración de la información recibida, la carga de estímulos recibidos, la frecuencia y el tiempo disponible de reacción, el tiempo compartido entre la persona y la máquina para dar respuesta, las posibles interferencias, la compatibilidad entre persona y máquina, etc.
Los dispositivos se pueden categorizar en dispositivos visuales, táctiles y auditivos, atendiendo a los canales sensoriales por los que se puede recibir la información. Muchas veces la implementación de éstos pasa por la combinación de una o varias categorías, lo que obliga a realizar un análisis relacional de ellos, y un análisis de saturación y compatibilidad de los canales perceptivos por los cuales el usuario recibirá el monto total de información.

Dispositivos Informativos Visuales (DIV)
El problema de los indicadores visuales estriba en que no sólo dependen de la percepción visual del operario, sino que además debemos considerar las condiciones externas que configuran el espacio de trabajo, y que interfieren en el proceso de captación de la información visual. Elegiremos aquel dispositivo que, cumpliendo los requisitos, sea el más sencillo de todos.
Es por eso que esta selección se debe hacer desde los dispositivos más simples a los más complejos; la elección se efectuará teniendo en cuenta esta premisa, pues la información debe ser la necesaria y suficiente, sin excesos ni defectos.

Los parámetros que intervienen en las respuestas de las personas son la visibilidad, la legibilidad, el grado de fatiga y la compatibilidad. Algunos de los aspectos específicos relacionados con estas cuatro variables, son:

-Visibilidad: brillo y contraste
-Legibilidad: tamaño, claridad y tipo de fuente luminosa
-Grado de fatiga: fuente luminosa, color, parpadeo
-Compatibilidad: grado de adecuación del sistema

A la hora de diseñar diferentes sistemas de captación visual de información, debemos considerar las diferencias individuales tales como: edad, tiempo de reacción, adaptación, acomodación y agudeza visual, cromatismo, cultura, fatiga y entrenamiento.

Además, se deben atender las condiciones externas que afectan a las discriminaciones visuales, tales como contrastes, tiempo de exposición, relación de luminancias, movimiento del objeto y deslumbramientos.

Los dispositivos informativos visuales (también llamados displays) son captadores de información que facilitan la percepción por el hombre, ya sea mediante una transducción del estímulo a un sistema de codificación o de umbrales humanos que permitan su captación o, en otros casos, simplemente mediante la presentación en umbrales humanos adecuados de la energía que emiten las fuentes externas que se deben percibir.

Alarmas
Son dispositivos que transmiten la información urgente de forma rápida y clara, se manejan con un bit de información (si-no) sin otras alternativas. Su significado debe ser conocido por todos los operarios del lugar de trabajo. Acostumbran a estar relacionados con alarmas sonoras para llamar la atención, y deben poseer un determinado parpadeo.
La diferencia fundamental respecto a las alarmas estriba en que los indicadores no llevan añadido el componente de urgencia. Se pueden utilizar para indicar funcionamiento, paro, dirección, etc. El intermitente de un coche, las señales del tráfico, el rótulo del nombre de una calle, etc. son buenos ejemplos de indicadores.

Lenguaje Escrito
Antes de elaborar un documento escrito se deben considerar una serie de puntos que ayudan a rebajar los posibles errores en la comunicación:

1 Tener claros los objetivos perseguidos.
2 Determinar las características de los transmisores del mensaje.
3 Concretar las características de los receptores del mensaje.
4 Valorar el “ruido” existente en el sistema.
5 Efectividad del mensaje.
6 Redundancia.
7 Capacidad del canal de transmisión.
Dispositivos sonoros
Las características de la información audible se pueden resumir de la siguiente forma:
No requieren una posición fija del trabajador.
Resisten más la fatiga.
Llaman más la atención.

Sólo se utilizan para alarmas o indicativos de un máximo de dos o tres situaciones, con excepción del lenguaje hablado que se utiliza para impartir instrucciones.

Se pueden utilizar en combinación con dispositivos visuales.

Su nivel de presión sonora en el punto de recepción debe estar al menos 10 dB por encima del ruido de fondo.

La comunicación oral sin amplificación está en un rango de presión sonora entre 46 (susurro) y 86 (grito) dB, y la audición máxima se obtiene alrededor de los 3400 Hz.

Los dispositivos informativos sonoros se pueden clasificar en timbres, chicharras, sirenas, etc.., además del lenguaje hablado. En su utilización deben considerarse los siguientes aspectos:

Para mensajes cortos y simples.
Cuando no haya que referirse a ellos posteriormente.
Cuando se relacionan con sucesos o eventos en el tiempo.
Si implican una acción inmediata.
Si el canal visual está sobrecargado.6 Cuando el lugar está muy oscuro o muy luminoso.
Cuando el operario no permanece fijo en un puesto.
Dispositivos Informativos Táctiles
Generalmente se utilizan para identificar controles en lugares con baja iluminación, o cuando hay gran densidad de controles, o para personas con dificultades visuales graves.
Debido a la redundancia del estímulo, son útiles para evitar errores de manipulación, su óptima selección ayuda a incrementar la fiabilidad del sistema.
El control de los sistemas es el objetivo final del usuario, todo sistema debe estar proyectado para que su fiabilidad esté dentro de los límites previstos, para ello se debe recibir la información codificada de tal forma que sea significativa y que las diferencias puedan ser captadas.